Quizás hasta hemos pensado en algún momento que es mágico, que podemos conversar con él y que forma parte de nuestra vida porque literalmente nos ha visto crecer.
Pues a través de ese espejo, podemos comenzar a realizar un hermoso trabajo de reconocimiento de nuestro maestro interior, de esa parte maravillosa del creador que tenemos.
Mira tu reflejo en el espejo y concéntrate en tus ojos tan profundamente que te olvides del resto del mundo por unos minutos, envía amor incondicional con el poder de la palabra y una gran sonrisa, diciendo:
TE AMO, GRACIAS POR TU COMPAÑÍA,
TU Y YO SOMOS SERES DE LUZ
Los invito a ver el siguiente video que nos deja un bello mensaje.
En amor y gratitud... Tai Nuñez