Nadie tiene el poder de quitarnos la paz a menos que
nosotros le demos ese permiso, y se lo damos cuando permitimos que las
situaciones o las personas nos afecten tanto, que comenzamos a sentir emociones
negativas, de rechazo, rabia, miedo, entre otras.
Nosotros podemos aprender a elegir responder desde la
serenidad y la calma, o reaccionar desde una emoción negativa generando una
cantidad de estrés en nuestro organismo, lo que puede llegar a ocasionar
malestar físico, como por ejemplo: dolor en el estómago, aceleración de nuestro
ritmo cardíaco, sudoración excesiva, presión sanguínea alta, etc.
En el camino de la vida en este mundo físico nos vamos a encontrar
con situaciones agradables y otras no tanto, por lo cual es imprescindible
aprender a manejar herramientas que nos permitan mantener una mejor calidad de
vida, eligiendo siempre responder desde la serenidad.
Cuando existen situaciones que nos toman por sorpresa, una
de las técnicas más efectivas para volver al estado de calma de forma rápida es
hacer uso de la respiración profunda, la cual siempre está disponible y a
nuestro alcance. Es sencillo, solamente requiere que tomes una o varias
respiraciones profundas y te enfoques en el área de tu cuerpo físico donde
estás sintiendo la emoción, cada vez que respires imagina que llevas el aire
hasta esa zona y que la misma se relaja.
Aunque la técnica de las respiraciones profundas son
efectivas para calmarnos en un momento dado, es importante incorporar la
serenidad en nuestra vida como un buen hábito; hacer que esto sea para nosotros
algo tan fundamental como dormir, comer y tomar un baño.
Para hacer de la serenidad nuestra mejor compañera, necesitamos
incorporar en las actividades cotidianas un espacio de quietud para nosotros en
donde podamos respirar concientemente. Si no elegimos ese espacio, se va
acumulando en nuestro cuerpo todas esas emociones discordantes y nos vamos
tornando irritables, susceptibles con las situaciones cotidianas, tenemos poca
paciencia y se van deteriorando nuestras relaciones con la familia, amigos e
incluso el entorno laboral.
Quizás podríamos pensar que viendo programas a través de la
televisión, jugar con el teléfono móvil o con la computadora podemos “distraer”
la mente, sin embargo, lo que hacemos con ello es ignorarnos, quedándonos
atados sin darnos la oportunidad de mejorar nuestra calidad de vida. Incluso,
aunque todo eso nos pudiera generar algo de distracción sana viendo programas o
vídeos enriquecedores, seguimos colocando la atención en lo externo no
permitiendo la verdadera conexión con nosotros mismos, con nuestro ser
interior, desde donde está la gran fuerza divina para lograr caminar con mayor
bienestar.
La vida es un regalo y con estas nuevas energías llegando al
planeta así como nuevos códigos para la evolución de la humanidad, es muy
importante expandir la conciencia conectando desde adentro, para ver las nuevas
posibilidades de expansión y crecimiento que están disponible para todos.
Una de las formas más poderosas de experimentar la serenidad
y la expansión de conciencia es la práctica de la meditación, la cual es muy
sencilla de incorporar en nuestras actividades cotidianas, y para iniciar tan solo
se requiere tomar 12 minutos diariamente, pudiendo aumentar su duración a
medida que cada persona así lo desee.
La meditación no solamente significa dejar de pensar
completamente y estar en blanco según las prácticas de la mayoría de los monjes budistas que tienen años
de experiencia en esa conexión, lo cual es maravilloso para ellos, sin embargo,
nosotros también podemos meditar y si tocamos ese nivel de profundidad pues sería
fantástico, pero mientras llegamos a ello podemos hacerlo a nuestro propio ritmo
sin prisas.
Cuando meditamos, con seguridad nos van a llegar
pensamientos o incluso imágenes, sin embargo, vamos a renunciar a responder a
ellos, es decir, evitamos esa conversación interna que pudiera surgir y nos volvemos
a concentrar en la respiración, en el aire que entra y sale por la nariz.
Mientras respiramos también podemos enfocar la atención en la punta de la nariz
o en el área que está entre las cejas, el cual es uno de los Chakras
principales o centros de energía del cuerpo.
Las condiciones son mínimas para iniciarse en la meditación:
- Buscar el espacio para los 12 minutos en cualquier momento del dia que sea más conveniente.
- Si disponemos de poca privacidad en casa podemos usar el cuarto de baño.
- Simplemente cerramos los ojos y respiramos profundo y lento por la nariz, a nuestro propio ritmo, poniendo la atención en el aire que entra y sale, fijando la atención en la punta de la nariz o en el Chakra que está entre las cejas.
- Si nos damos cuenta que ha entrado un pensamiento, sin juzgarlo, recordamos siempre volver a la sensación del aire que entra y sale por la nariz. Dejamos pasar el pensamiento como nubes en el cielo.
- Es recomendable meditar sentado para evitar el sueño ya que se trata de una conexión contigo, con esa parte divina de Dios o la Fuente Divina que sabe lo que es mejor para nuestro bienestar.
- Podemos hacer uso de una alarma para alcanzar los 12 min. o la cantidad de tiempo deseado.
Posteriormente, al salir de la
meditación es recomendable pronunciar verbalmente o de forma mental las
preguntas de poder que están descritas a continuación:
Después nos tomamos un pequeño
espacio de tiempo en silencio sin juzgar, sin decir nada, porque no tenemos que
forzar sus respuestas. Si llegan respuestas está bien y si no es así también. Se
trata solamente de soltar las preguntas y ellas activarán en cada uno de
nosotros un proceso mágico de expansión; vamos a confiar en la magia de estas
preguntas.
También está disponible para ustedes un Vídeo en el canal de Youtube Lo Que Hoy Agradezco, donde les hablo del tema y les recomiendo una meditación guiada con los ojos abiertos muy linda.
Les dejo el acceso aquí: ¿Cómo mantener la serenidad?
Agradecida de poder servirles.
Deseo que el Ser de Luz que Todos Somos ilumine la Vida en Felicidad.

