Qué difícil es reconocer que tenemos nuestras áreas oscuras
y que además forman parte importante de nuestro Ser. Que continuar negando su existencia es un absurdo, porque
sin ese reconocimiento estamos
incompletos y nos sentirnos culpables, heridos, sufriendo, teniendo tanto miedo de mirar, de sentir esa
rabia, tristeza, ira, desamparo, frustración,
sin querer examinar en profundidad nuestras emociones.
También es posible que nos hayan dicho desde pequeños que era mejor callar,
no sentir, no expresar, porque si lo hacíamos no seríamos “buenos”, nos
apartarían y nos señalarían; por tanto, fuimos creciendo con todas esas
emociones reprimidas que aún están
siendo guardadas por el niño o niña que llevamos dentro.
¿Qué podemos hacer entonces para ayudarnos a mirar lo que se encuentra escondido?
¿A quién vamos a
seguir engañando, si no es a nosotros mismos?
¿Quién nos tiene que dar su aprobación?
¿Acaso, necesitamos más días, meses, años, para convencernos
de que nadie nos ayudará a menos que nosotros mismos nos ayudemos?
¿Quiénes Somos realmente?
Nos pasamos trabajando toda una vida para otros, sin hacer el verdadero “trabajo” con nosotros
mismos. (esta cita no recuerdo en donde fue que lo leí, no es mía).
¿Y cómo podemos comenzar a realizar el "trabajo"? Pues, haciendo consciente la observación de esas situaciones que han estado guardadas en rincones oscuros que hemos ocultado por tanto tiempo.
Cuando comencemos a revisar cuáles son esas sensaciones, emociones, recuerdos,
programaciones y memorias que aún pueden estar molestando todavía, seguramente unos cuantos de nosotros descubriremos con gran asombro que teníamos guardado un montón de
sentimientos negativos que ya no tienen sentido.
Una vez que hayamos tomado la decisión de comenzar a realizar la revisión, es importante tener presente que es un proceso de mucha paciencia y amor con cada una de las situaciones que vamos a encontrar y una manera de validarlas con la realidad es haciendo algunas de las preguntas siguientes:
¿Estamos cien por ciento seguros que esta situación que nos
ha molestado por tanto tiempo es verdad? ¿Cuáles son las pruebas que tenemos para
afirmar que es verdad? ¿Y si acaso fuera
verdad en qué nos beneficia seguir enganchados con el tema?
¿Se vale pedir ayuda para hacer “el trabajo”?
Por supuesto que es válido, sin embargo, es importante tener presente que podemos recibir la orientación de otra persona, pero
ese “trabajo” es nuestra total
responsabilidad, y avanzaremos mucho más
en la medida que seamos honestos en el reconocimiento de la oscuridad.
Comencemos reconociendo que la única manera de mejorar
nuestra vida, es iluminando nuestro interior para mirar aquello que no hemos querido
“tocar” en tanto tiempo y que impide nuestro bienestar.
Cuando miremos nuestros miedos y temores, se encenderá una
luz que como un faro, permanecerá con nosotros para identificar todo aquello
que ya no tiene sentido seguir guardando.
Recordemos que con la única persona con la cual pasaremos el resto de nuestras vidas es con nosotros mismos y que en este mundo dual existirán situaciones que serán agradables y otras no tanto, sin embargo, dependerá de nosotros si las guardamos en nuestros rincones ocultos o simplemente las dejamos pasar como olas en el mar.
Es mi mayor bendición poder servirte #SerBendito
Tai Nuñez
