Por eso, el primer acto de amor consiste en ver a esa persona u objeto, esa realidad, tal como verdaderamente es. Lo cual exige la enorme disciplina de liberarte de tus deseos, de tus prejuicios, de tus recuerdos, de tus proyecciones, de tu manera selectiva de mirar; una disciplina tan exigente que la mayoría de las personas prefieren lanzarse de cabeza a realizar buenas acciones y a ser serviciales que someterse al fuego abrazador de semejante proceso.
Autor: Anthony De Mello
Desde mi punto de vista, creo que si nos diéramos la mayoría de las veces la oportunidad de conocer a las personas sin juzgarlas, sin prejuicios, ni ideas de ningún tipo, quizás nos encontremos descubriendo a un ser realmente maravilloso a nuestro lado, que pudiera llegar a convertirse en un gran amigo o hasta en nuestra pareja. ¿Cuántas veces nos ha pasado que a simple vista nos presentan a una persona e inmediatamente decimos “no me cae”? Y resulta que después de conocerla mejor son nuestros mejores amigos o confidentes. La invitación es a tomarnos el tiempo de conocer mejor a las personas y mirar con nuevos ojos a cada ser humano que aparezca en nuestras vidas, ya que si la vida lo ha puesto en nuestro camino, es porque algo en común tenemos y podemos aprender de ello.
Te envío Luz,
Te envío Mi Amor,
Desde mi Ser Interior
a Tú Hermoso Corazón
